Enfermedad de Alzheimer y Síntomas

Podemos definir la enfermedad de Alzheimer, como una reducción prematura y progresiva de las capacidades de una persona para pensar, recordar, aprender y razonar, provocando todo eso una disminución de la capacidad de la persona con Alzheimer para cuidarse y dirigir sus actos por si mismo.

Las personas con Alzheimer se caracterizan por una alteración de la personalidad y un lento deterioro de las funciones memorísiticas, coordinativas, intelectuales, cognoscitivas y motrices que en un plazo entre 7 y 17 años provoca una incapacidad absoluta para todas sus funciones elementales, incluídas la deglución y la regulación de las necesidades fisiológicas.

El origen de la enfermedad de Alzheimer no se conoce suficientemente por ahora, aunque se sabe que forma parte del grupo de las demecias y está producido por la pérdida continua e irreversible de la funcionalidad de las células cerebrales.

Normalmente suele aparecer a partir de los 65 años, aunque no es extraño encontrar enfermos prematuros de 50, 40 o incluso menos edad. En todo caso, a mayor edad, hay mayor probabilidad de adquirirla.

Se cálcula que el Alzheimer afecta hoy en España a 3,5 millones de personas.

¿Que puede hacer la familia?

Para la familia también supone un fuerte impacto, siendo conveniente aceptar esta nueva situación desde el primer momento y afrontarla con amor y con el mejor ánimo posible, tratando de aprender a cuidar a los pacientes y compartiendo su responsabilidad con otros familiares del paciente, para evitar sentirse sólo y desanimado. El cuiadador ha de intentar que el paciente mantenga el mayor tiempo posible las habilidades que conserva y procurar que deje todos sus asuntos legales y económicos solucionados durante las primeras fases de la enfermedad.

Será una buena ayuda, información de su médico y los grupos de apoyo de la Asociación.

La figura del cuidador

Piense en si mismo como cuidador

 

 

Cuidar a un enfermo de Alzheimer deja poco tiempo para que la persona que hace de cuidador se cuide de sí misma.

Esa persona, y los miembros todos de la familia del enfermo, con frecuencia se sienten enojados, deprimidos, confusos y abrumados. A veces incluso niegan la gravedad de la situación. Saber donde hay que buscar ayuda es tan importante como saber cuando se necesita. El médico de su familia puede informar de ayudas adicionales. También los grupos de apoyo de la Asociación. Acuda a esas fuentes de apyo.

Si cuida a un enfermo de Alzheimer, necesitará ayuda para proporcionar el cuidado en forma apropiada y también cuidarse a usted mismo.

Lo primero que necesita un enfermo de Alzheimer es una evaluación completa. Su médico puede recomendarle un especialista. La Asociación puede facilitarle información para ese cuidado y para Vd.

¿Cómo informar al paciente?

Cuando se realiza el diagnóstico la mayoría de los pacientes ya saben que "algo va mal". Puede que hayan tratado de disimular su pérdida de memoria o las dificultades en sus tareas diarias.

Al informarle que tiene Alzheimer conviene que solamente diga lo que el paciente quiera saber, pero conteste directamente a sus preguntas.

¡Sea franco¡ Dígale que su enfermedad le hará más difícil recordar y realizar algunas cosas que hace ahora, y que debe permitir que otros le presten ayuda.

 

Consejos para el domicilio

  • El domicilio será cómodo y seguro, evitando todo lo que pueda ser peligroso para el paciente
  •  Buena iluminación en pasillos y escaleras
  •  Asegurar puertas y ventanas para evitar que pueda abrirlas
  •  En balcones y jardines colocar vallas o barandilas protectoras
  • Colocar agarraderas en el W.C. y bañera, así como alfombrillas antideslizantes
  •  Evitar que entre en la cocina e instalar sistemas de seguridad para gas y electricidad
  •  No dejarle solo en el domicilio ni al cuidado de los niños
  •  Colocar relojes, calendarios, cuadros y recuerdos personales en su habitación
  •  Guardar adecuadamente los medicamentos y productos tóxicos de uso doméstico
  •  Colocar los muebles de modo que puedan moverse con facilidad